Científicos crean en China “embriones quimera” con mezcla de mono y humano

Un equipo de científicos liderado por el español Juan Carlos Izpisua generó 132 embriones con células de humano y mono. Tres de ellos lograron desarrollarse por 19 días fuera del útero.

Un equipo de científicos estadounidenses, chinos y españoles ha creado 132 embriones a partir de una mezcla de células de mono y humano, reveló la revista especializada Cell luego de publicar los resultados de estos controvertidos experimentos realizados en el verano de 2019.

Tres de los embriones, a los que la comunidad científica denomina quimeras en referencia a la mitología griega, llegaron a crecer hasta 19 días fuera del útero antes de que los investigadores interrumpieran el estudio.

El equipo del científico español Juan Carlos Izpisua, que encabeza la investigación afirma que su verdadero objetivo es la creación de quimeras de cerdo y persona con la finalidad de generar órganos humanos en el ganado porcino. Y argumenta que «cada año mueren decenas de miles de pacientes en la lista de espera para un órgano”, para lo cual estos nuevos órganos tendrían una contribución.

«Este trabajo es importante para ahondar en el conocimiento sobre la comunicación celular durante la embriogénesis y la evolución, así como para una variedad de aplicaciones en investigación y medicina regenerativa», señala a Efe Izpisúa, director del Laboratorio de Expresión Génica del Instituto Salk de California (EE.UU).

El procedimiento

En 2017, el grupo de Izpisua del Instituto Salk, en La Jolla, Estados Unidos, había anunciado la creación de quimeras de cerdo y humano con el registro de una célula humana por cada 100.000 porcinas. Sin embargo, la intención del investigador español es intentar con monos y humanos, dos especies mucho más próximas entre sí.

Los experimentos recientes tuvieron lugar en el Laboratorio de Investigación Biomédica con Primates de Yunnan, China, para lo cual se utilizaron óvulos de una decena de hembras de macaco cangrejero (un tipo de mono). Los óvulos fueron fecundados con espermatozoides de la misma especie y luego de seis días de cultivo en laboratorio, se obtuvieron un total de 132 embriones (de hasta 10.000 células).

Posteriormente, el equipo añadió a estas estructuras 25 células humanas conocidas como «pluripotentes”, es decir, que tienen la capacidad para convertirse en cualquier tipo celular como piel, tejido o músculo.

Al cabo de un día se detectaron células humanas en los 132 embriones; a los diez días, 103 de los embriones quiméricos seguían desarrollándose. La supervivencia pronto empezó a disminuir y, el día 19, solo tres quimeras seguían vivas.

Todos los experimentos terminaron 19 días después de la inyección de células madre.

Juan Carlos Izpisua en 2017 trabaja con el científico Jun Wu en el crecimiento del primer embrión quimera con células de humano y cerdo.

Con miras a investigar enfermedades

Estos estudios constituyen asimismo una nueva vía para explorar cómo surgen enfermedades específicas.

Se podría, por ejemplo, manipular en la célula humana un gen concreto asociado a un determinado cáncer y después observar la progresión de la enfermedad utilizando esas células manipuladas en una quimera.

Respecto al envejecimiento, no se sabe si los órganos envejecen al mismo ritmo o si tal vez uno impulsa el de todos los demás y actúa como interruptor maestro del proceso.

Una vez que se comprenda mejor esta comunicación molecular, los organismos quiméricos permitirían una visión sin precedentes de las primeras etapas del desarrollo humano, dice el Instituto Salk.

Dilemas éticos

Cell publica también una tribuna sobre el dilema al que se enfrenta cada vez más la ciencia biomédica: la necesidad de mejores modelos para comprender la biología y las enfermedades humanas y llevar a cabo experimentos que sería éticamente problemático hacerlos en humanos.

«Realizamos estos estudios para comprender y mejorar la salud humana», afirma Izpisúa, quien detalla a Efe que este trabajo fue revisado «a fondo y de forma exhaustiva» a nivel institucional por especialistas en bioética independientes y organismos reguladores.

Por su parte, la bióloga británica Christine Mummery, presidente de la Sociedad Internacional para la Investigación con Células Madre, alerta de que las quimeras de humanos y animales «están traspasando los límites éticos y científicos establecidos”.

Adicionalmente, Mummery pone en tela de juicio los argumentos ofrecidos por Izpisua ante los ensayos emprendidos: «El resultado de los experimentos es interesante, pero justificar su realización en el contexto de la medicina regenerativa para generar órganos humanos en animales para trasplantes me parece un objetivo muy lejano”.

Los resultados de los experimentos se publican en la revista Cell, en un artículo que firman asimismo científicos de la Universidad Kunmimg de Ciencia y Tecnología (China) y la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM).

ee (efe/elpaís/theeconomist/spiegel)

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